Nunca
nadie ha sido honrado por lo que ha recibito. El honor siempre ha sido la
recompensa por lo que se ha dado.
...ejercítate para la piedad. Porque el ejercicio corporal para poco es
provechoso; mas la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida
presente, y de la venidera.
¿Cómo, pues invocarán á aquel en el cual no han creído? ¿y cómo creerán
á aquel de quien no han oído? ¿y
cómo oirán sin haber quien les predique? Romanos 10:14